La saga de Asgard ocupó un lugar singular dentro del vintage europeo porque, aunque nació como una expansión del universo de Saint Seiya en 1988, su comercialización en Francia se apoyó en una estrategia muy distinta a la japonesa. **Bandai Francia fue especialmente prolífica** y que, dentro de esa apuesta, el set de Guerreros Divinos se integró en una colección de 35 personajes que incluía cuatro figuras de Asgard, con contenidos similares a las ediciones de Hong Kong y China más que a los empaques japoneses. En ese contexto, Asgard no se entendió en Francia como una línea aislada, sino como una extensión lógica de un catálogo vintage ya muy amplio, reforzado por el origen común de estas figuras con los lotes asiáticos de 1988. Esa conexión explica **por qué los Guerreros Divinos franceses de 1988 resultan tan interesantes** para el coleccionismo: no solo representan a los combatientes de la saga, sino también una forma europea de distribuirlos, con variantes y sets pensados para un mercado que valoraba tanto la figura como su presentación. Por eso, la historia de los Guerreros Divinos de Asgard en Francia debe leerse como un capítulo muy concreto y muy codiciado del vintage Saint Seiya. Aunque la saga presenta siete Guerreros Divinos, **en el mercado francés vintage solo llegaron cuatro personajes**, lo que aumenta todavía más el interés de esta línea por su carácter parcial, su rareza y su fuerte identidad de distribución europea.